3. El Problema de la Guerra y el Terrorismo Religioso

El Ciclo Histórico de las Religiones

 

Al igual que con los ciclos de democracia y de homosexualidad, se puede detectar del análisis de la historia, la existencia de un ciclo de tolerancia religiosa a la intolerancia religiosa o de sociedades con más de una religión mayoritaria a sociedades con una sola religión mayoritaria. La transición de un país de la pluralidad religiosa a la uniformidad religiosa, generalmente dura entre 800 a 1,000 años. Estos países de pluralidad religiosa generan guerras internas constantes que acaban en una de dos formas: 1. La imposición de una religión sobre la otra, expulsando y/o reduciendo la otra a una minoría. 2. La división del país en dos, cada uno con su propia religión.

 

  1. Un ejemplo de la imposición de una religión sobre la otra, como solución a las guerras religiosas, lo podemos encontrar en la historia de España y la historia de Europa entre el siglo VII al XIV. En España y Europa los que se oponían a la tolerancia religiosa, que fueron los que triunfaron, impusieron su visión religiosa, tanto en Europa como en los continentes conquistados de América, persiguiendo y eliminando las otras religiones existentes y a veces logrando eliminar todo vestigio en los registros de la historia de la existencia de esas otras ideas religiosas.

 

Si se examina la historia de España y Europa, se podrá observar cuál fue el resultado de 800 años de tolerancia religiosa en la cual convivían la religión cristiana, la judía y la islámica. En la medida en que las poblaciones que practicaban una de estas religiones aumentaba o alcanzaba preponderancia con respecto a la religión mayoritaria o preponderante, surgían los conflictos bélicos. La solución que emanó después de 800 años de guerras religiosas ante ese problema de guerra constante entre las religiones fue la de aceptar y poner en práctica la intolerancia religiosa. Para ello se desarrollaron instituciones como el estado confesional dedicado a proclamar la religión oficial del estado, la Santa Inquisición dedicada a la persecución religiosa sistemática de todo el que no profesara la religión cristiana, la Instituciones de los Caballeros Templarios dedicados a la persecución y expulsión del territorio (Francia, España, tierra Santa, etc.) de los no creyentes en la religión cristiana. También estaban dedicados, al igual que la santa inquisición y el estado confesional a la conversión por la fuerza al cristianismo de los conquistados que se quedaban a vivir en el territorio.

 

 

 

 

 

 

Posteriormente, cuando España y Europa conquistan a América, trasladan esta política de intolerancia religiosa a América asegurándose de destruir todo vestigio de religiones indígenas en América.

 

Como consecuencia de la imposición del cristianismo en todos los países de América y que es el resultado de esta política de intolerancia religiosa, los pueblos de América, al igual que los de Europa han disfrutado de no tener guerras religiosas que estén modificando constantemente sus fronteras.

 

  1. Un ejemplo de la división del país en dos, como solución a las guerras religiosas, lo podemos encontrar en la historia de la India. Si se examina la historia de la India se podrá verificar que los mil años en que convivieron la religión hinduista con la islámica del siglo VII a 1949 fueron de guerras constantes sumamente sangrientas y crueles en las cuales perecieron más de 400 millones de personas.

 

La solución que surgió en el 1949 después de mil años de guerras religiosas constantes entre ambas religiones, fue la división del país en tres partes, cada una con su religión mayoritaria. Fue así que la división de la India en 1949 en Pakistán, Bangladesh, y la India fue la solución a mil años de guerra religiosas.

 

 

Las Creencias Religiosas y la Formación del Sentimiento de Identidad Nacional de los Pueblos

 

¿Qué es lo que hace que los países con tolerancia religiosa no se preserven a lo largo del tiempo? La respuesta es que las creencias religiosas juegan un papel preponderante en la formación del sentimiento de identidad nacional de los pueblos, así como las creencias políticas y la etnia. El crecimiento de una religión minoritaria hasta rivalizar en tamaño con la religión mayoritaria genera sentimientos de identidad nacional distintos que serán cada vez más fuertes en la medida en que dicha religión minoritaria crece. Por consiguiente, la tolerancia a la pluralidad religiosa conduce eventualmente a la guerra y a la anomia social, en la medida en que las minorías religiosas dejan de serlo y crecen rivalizando con la mayoría religiosa. Eso fue lo que pasó con el crecimiento y expansión del islamismo en Europa y la India en el siglo VII después de la muerte de Mahoma.

 

En este momento de la historia, la prédica de la tolerancia religiosa de los países de Europa, ignorando por completo la historia, mantiene una política de inmigración proveniente de países con religión islamista. Esto hecha por la borda todo el sacrificio en términos de vidas humanas tanto de islamistas que tuvieron que salir expulsados, como de cristianos en sus batallas para expulsarlos de los territorios. Hecha por la borda el sacrificio de los judíos e islamistas que al decidir quedarse fueron torturados por la Santa Inquisición para obligarlos a convertirse al cristianismo. Persecución que, como hemos señalado, implicó la unificación religiosa de España, Europa y América.

 

En la medida en que la tolerancia religiosa de Europa permita el crecimiento de las religiones no cristianas nuevamente a través de la prédica y la inmigración, en esa medida debemos esperar que aumenten los niveles de anomia social en Europa y las consecuentes luchas religiosas por obtener el poder e imponer su religión. El mismo razonamiento aplica para América. Podemos pues, esperar un ciclo de 800 años de guerra constante, antes de que los europeos se den cuenta de la relevancia que tiene en la unificación de los pueblos la intolerancia religiosa que los países islamista muy sabiamente mantienen.

 

De la misma forma, la prédica de la tolerancia religiosa en la India, ignorando por completo la historia, mantiene una política de inmigración proveniente de países con religión islamista. Esto hecha por la borda todo el sacrificio en términos de vidas humanas, tanto de islamistas como de induhistas, que costo la división de la India en 1949 en tres países y que puso fin a 1000 años de linchamientos y guerra religiosa.

 

En la medida en que la prédica de la tolerancia religiosa en la India permita el crecimiento de la religión no induhista nuevamente a través de la prédica y la inmigración, en esa medida debemos esperar que aumenten los niveles de anomia social en la India y las consecuentes luchas religiosas por obtener el poder e imponer su religión. Podemos pues, esperar un ciclo de 1000 años de guerra constante, antes de que los indues se den cuenta de la relevancia que tiene en la unificación de los pueblos la intolerancia religiosa que los países islamista muy sabiamente mantienen.

 

 

La Intolerancia Religiosa y la Coherencia y Consistencia Interna de la Sociedad

 

Esa intolerancia religiosa de los países árabes que tanto desprecia Europa, genera más coherencia y consistencia interna en la sociedad que la tolerancia religiosa de la que tanto se pavonea Europa y América. Desde esa perspectiva su experiencia milenaria reflejada en su cultura tiene más sabiduría de la que tiene la cultura europea y la americana.

 

La cultura occidental siempre ha mirado despectivamente la intolerancia religiosa con el cristianismo de los países árabes, así como la no separación entre la iglesia y el estado. No obstante, esta es una postura miope que no puede percibir que se trata de sistemas mucho más coherentes y consistentes, pues no se debe separar la iglesia del estado. En otras palabras, la separación entre la iglesia y el estado está llevando a la cultura occidental a contradicciones que promueven a lo largo del tiempo la anomia social y la guerra constante entre grupos religiosos dentro de una misma nación. La cultura religiosa árabe trata de aminorar ese problema por medio de mantener la intolerancia religiosa y por medio de la integración entre la iglesia y el estado.

 

Por consiguiente, es un error el que comete Europa y América al desdeñar esas culturas por ser estados confesionales que no permiten el crecimiento del cristianismo, ya que son esas posturas de ser estados confesionales las que asumieron los estados europeos, antes de la revolución de los Estados Unidos, como respuesta exitosa al problema de las guerras religiosas interminables.

 

 

La Doctrina de la Separación Entre la Iglesia y el Estado, Como Incorrecta Interpretacióm de las Palabras de Thomas Jefferson

 

La doctrina de la separación entre la Iglesia y el estado, que surge por primera vez en los Estados Unidos y posteriormente en Europa copiada de los Estados Unidos, tiene su origen en el Tribunal Supremos de los Estados Unidos como consecuencia de una incorrecta interpretacion de las palabras de Thomas Jefferson y la primera enmienda de la constitución. Para determinar cuál fue la intención y el espiritu de la primera enmienda, se recurre a una carta de Jefferson. Siendo Jefferson uno de los siete que escribieron y firmaron la constitución, se utilisa una expresión de él en esa carta para determinar la intención de la primera enmienda. Esta incorrecta interpretación de la primera enmienda y de las palabras de Jefferson, ignora por completo la historia de las guerras religiosas que los llevó a practicar la intolerancia religiosa y el estado confesional como solución exitosa al problema de las guerras religiosas. Fue como consecuencia de esta intolerancia religiosa de donde surge los Estados Unidos fundado por los perseguidos religiosos que vinieron en el Mayflower y que luego establecieron en su constitución la doctrina de la separación entre la Iglesia y el Estado. Doctrina que solo se refería a las distintas denominaciones de las iglesias cristianas de cuya persecución ellos habían sido víctimas al principio. No se referían en modo alguno a la separación entre el estado y cualquier clase de religión no cristiana. Por el contrario, los que forjaron la constitución de los Estados Unidos se referían implícitamente a la proclamación de un Estado confesional múltiple basado en las religiones cristianas. Es por eso que, apesar de la primera enmienda, se dedicaron a perseguir y acabar con las religiones indígenas que encontraron en América del norte a través de la enseñanza forzosa del cristianismo en las comunidades indígenas y en las escuelas que eran financiadas por el estado. En consecuencia, se trataba implícitamente de un estado confesional múltiple y no de un estado agnóstico.

 

El primero en utilizar el término separación de la iglesia y el estado fue Thomas Jefferson y del contexto en que lo hizo queda claro que no se refería a que el Estado debía ser agnóstico y mucho menos ateo. La separación entre la iglesia y el Estado es una doctrina o concepto legal que surge en 1947 como resultado de la interpretación que hace el Tribunal Supremo de la primera enmienda a la Constitución de los Estados Unidos y de la frase de Jefferson. En la siguiente cita de la enciclopedia del internet Wikipedia se puede apreciar cuan lejos estaba Jefferson de proponer un estado agnóstico y menos ateo:

 

La frase "La separación de la iglesia y el estado" es generalmente relacionada con la Carta del 1 de Enero de 1802 escrita por Thomas Jefferson, dirigida a la Asociación Bautista de Danbury en Connecticut, y publicada en un periódico de Massachusetts. Jefferson escribió,

"Contemplo con una soberana reverencia tal acto de todos los Americanos, quienes declararon que su legislatura 'no hará ninguna ley respecto al establecimiento de una religión, o prohibirá la práctica libre de las mismas,' construyendo así un muro de separación entre la Iglesia y el Estado."

 

Jefferson imitaba el lenguaje de el fundador de la primera iglesia Bautista de América, Roger Williams, quien en 1644 escribió sobre una "Cobertura o muro de separación entre el jardín de la iglesia y el desierto de el mundo." El Articulo Seis de la Constitución de los Estados Unidos también especifica que "nunca se requerirá ninguna prueba religiosa como calificación para alguna oficina o fideicomiso público de los Estados Unidos."

La metáfora de Jefferson de un muro de separación es citada varias veces por la Suprema Corte de los Estados Unidos en Reynolds v. United States (1879) la Corte escribió que los comentarios de Jefferson "podrían ser aceptados casi cono una declaración autorizada de la [Primera] Enmienda." En Everson v. Board of Education (1947), el Juez Hugo Black escribió: "En las palabras de Thomas Jefferson, la cláusula contra el establecimiento de la religión por la ley fue pensada para erigir un Muro de Separación entre la Iglesia y el Estado."

Sin embargo, la Corte no siempre ha interpretado el principio constitucional como absoluto, y el grado apropiado de separación entre gobierno y religión en los Estados Unidos sigue siendo un tema continuo de debate apasionado.

 

Como se puede apreciar Thomas Jefferson le estaba hablando a una secta religiosa dentro del cristianismo que como tantas otras habían llegado a los Estados Unidos en oleadas sucesivas, huyendo de la persecución religiosa de la Iglesia Anglicana de Inglaterra que era la religión oficial del Estado inglés y perseguía a las otras sectas religiosas debido a su interpretación particular de la Biblia. Jefferson no se refería a que el gobierno debía ser agnóstico, sino que no debía favorecer ninguna religión dentro del cristianismo. Es decir, Jefferson como la inmensa mayoría de los estadounidenses era cristiano y no aceptaba otras religiones no cristianas. Por consiguiente, Jefferson no podía plantear la tesis de que el Estado debía ser agnóstico como alegan los jueces agnósticos del Tribunal Supremo. Una interpretación más correcta de sus palabras es que proponía un estado confesional múltiple. Lo que ha sucedido en los Estados Unidos y en los demás países que, aunque no se den cuenta, imitan históricamente a los Estados Unidos, es que según los agnósticos y ateos han ido ocupando cargos en el gobierno y en específico en el Tribunal Supremo, le han ido dando a las palabras de Jefferson y a la primera enmienda, la interpretación que es consona con su filosofía agnóstica. No obstante, del contexto en que habla Jefferson es más plausible interpretar sus palabras como refiriendose al que el Estado debe ser confesional múltiple dentro del cristianismo y no tener preferencia por ninguna secta cristiana en particular. En consecuencia, se encuentra en las manos del pueblo la decisión de remover esos jueces agnósticos y sustituirlos por jueces cristianos.

 

Ese es el mismo estado confesional múltiple basado en el cristianismo que el Partido Bolivariano de Puerto Rico plantea hacerlo explícito en su constitución. A la misma vez debemos reconocer explícitamente el derecho que tienen los estados islámicos a ser estados confesionales y a no ser rechazados por los estados cristianos europeos y americanos, ni a ser vistos con desdén por ser estados confesionales. En su cultura hay más sabiduría que en la nuestra ya que mantienen las enseñánazas históricas del pasado milenario.